Qué probamos
Combinamos diferentes tipos de pruebas de rendimiento para obtener una visión completa del rendimiento de tu aplicación. De este modo, no solo detectamos problemas, sino también oportunidades de crecimiento.
Pruebas de carga
Gracias a las pruebas de carga determinamos el rendimiento de una aplicación bajo una carga realista y constante. De este modo, obtenemos información sobre los tiempos de respuesta, la estabilidad y los puntos débiles del sistema en condiciones normales de uso diario.
Pruebas de resistencia
En las pruebas de estrés, analizamos cómo reacciona la aplicación cuando la carga supera los límites normales. De este modo, determinamos la capacidad máxima y el comportamiento en condiciones extremas.
Pruebas de picos
Las pruebas de picos muestran cómo gestiona una aplicación los picos repentinos e intensos de tráfico. Piensa, por ejemplo, en una gran cantidad de usuarios que inician sesión al mismo tiempo, en cuyo caso la estabilidad y la gestión de errores son fundamentales.
Pruebas de escalabilidad
Mediante las pruebas de escalabilidad, analizamos en qué medida una aplicación se adapta al aumento del uso. Al simular el crecimiento futuro, evaluamos si la infraestructura sigue siendo fácilmente escalable.
Pruebas de resistencia
Las pruebas de resistencia se centran en una carga prolongada durante un periodo de tiempo más largo. De este modo, detectamos fugas de memoria, pérdidas de rendimiento y otros problemas que solo surgen con el paso del tiempo.
Pruebas de capacidad
Durante las pruebas de capacidad, determinamos el punto de saturación de la aplicación aumentando la carga de forma gradual. Esto ayuda a ajustar de forma óptima los recursos y la infraestructura.
Seguimiento de tendencias
A través del seguimiento de tendencias, monitoreamos continuamente el rendimiento de la aplicación a lo largo del tiempo. De este modo, detectamos las anomalías de forma temprana y evitamos problemas de rendimiento inesperados en el futuro.